Si has pensado en rentabilizar económicamente tu blog de forma directa, Google nos deja caer su limosna del cielo a través del AdSense.

Y es que Google, es la imagen de dios en la red, quien divisa nuestros pasos, quien controla nuestros movimientos, quien nos dice qué está bien y qué está mal. Google es el juez supremo que tiene que perdonarnos en caso de banneo. Y desde su olimpo, tiene sentado a su derecha el diezmo del contenido. AdSense, el código secreto para llenar los bolsillos de todo creador.

AdSense es el Abel de esta relación fraternal junto a su hermano AdWords. Si el segundo es la plataforma de Google por la que todo usuario puede publicitar sus productos o servicios en la inmensidad del Universo web, AdSense es la otra cara de la moneda, el recolector económico de esta cosecha.

Veamos un ejemplo de como funciona

Lucas, quiere poner un anuncio para publicitar su negocio de zapatillas de esparto y para eso pagará a Google la cantidad de dinero pactada bajo subasta cada vez que alguien pinche en su anuncio. Por ejemplo 0,40 euros.

Lázaro, por su parte, tiene un blog de moda del que le gustaría sacar beneficio económico y, para ello, instala el código secreto y mágico, de AdSense para lograr ganar dinero. Una vez colocado, en su blog aparecerán diversos anuncios relacionados con el tema, palabras claves, etiquetas, que él mismo ha elegido para su blog.

Magdalena quiere leer el blog de Lázaro y se encuentra arriba del texto el anuncio de las zapatillas de esparto de Lucas. Pincha en el texto para ver de qué trata y le gusta su contenido.

Lucas acaba de pagar a Google 0,40 euros de los que Lázaro, por anunciar en su blog, se llevará 0,27 €. Aproximadamente el 32% que es lo que Google ha desvelado que da a los anunciantes.

¿Qué hay que tener en cuenta?

Obtener ingresos con AdSense no es tan fácil y para ello debemos atender a una serie de parámetros para optimizarla.

AdSense le da importancia al tipo de contenido, a la calidad del mismo, a la posición de los anuncios, etc… para poder poner contenido relevante en tu blog. De no serlo, es bastante complicado que alguien pinche en el anuncio si lo que muestra tu blog son cordones de zapatos, en lugar de las propias zapatillas.

A su vez, hay algunas siglas con las que tendríamos que familiarizarnos para analizar nuestras ganancias:

  • CPC: Coste por Clic, o lo que es lo mismo, la cantidad de dinero que ganamos cada vez que alguien pincha en un anuncio. Este CPC lo marca realmente el anunciante original según estén dispuestos a pagar más o menos por cada clic.
  • CTR: (Click Through Rate) es el porcentaje por impresión, o dicho de otro modo, el cociente dado en la división entre el total de clics sobre el total de páginas vistas.
  • RPM: Ingresos por cada mil impresiones. Se calcula dividiendo sus ingresos estimados entre el número de visitas e impresiones y multiplicándolo por mil.

Todo no es color de rosa. Alcanzar unos ingresos interesantes requieren mucho tiempo, esfuerzo y perseverancia. No existe la ayuda divina. Aquí, a Dios lo que es de Dios, y a Google, lo que es de Google.

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