Seguro que los conoces. Personas que consideran saberlo todo sobre una materia. A menudo persuaden a sus seguidores como si fueran maestros casi espirituales. No hablamos de personas sabias, eruditas, o analistas. Hablamos de los autodenominados gurús, y visten como tú y como yo.

En el hinduismo, un gurú es un guía espiritual, un maestro a quien se acudía en caso de necesitar consejo. Sin embargo casi todos los idiomas de la actual India usan este término para referirse a algo pesado. A través de la historia, la profecía fiel y verdadera siempre ha estado acompañada por la falsa profecía, como si fuera su propia sombra. Nuestra época no es ninguna excepción.

En la actualidad, sobre todo en el ámbito del Social Media, se ha concebido darle a ciertas personas de supuesta gran sapiencia en la materia, un lugar preferencial desde el que en ocasiones (desacertadamente para su propia reputación online) se influye de manera negativa en el resto de profesionales. A menudo cultivan la desconfianza entre semejantes, impiden voluntariamente el paso a la evolución y aportan poco valor en un ejercicio de suma irresponsabilidad moral y profesional.

Aprendamos a reconocer que el mejor experto no es el que tiene mas seguidores sino el que nos hace pensar. 

Discierne entre expertos y pseudoexpertos en Twitter

Hay cosas que, a mí particularmente, me dan cierto reparo a la hora de acercarme a alguien, ya sea a nivel profesional, ya sea a la hora de seguir sus consejos. Estas son las señales que me ayudan a diferenciar el buhonero del honesto en Twitter.

  • En primer lugar, huye en cuanto veas en su biografía la palabra gurú. Un verdadero experto no alardea de ello.
  • Si tiene tan solo unos pocos tweets y decenas de miles de seguidores (y no es Justin Bieber) algo huele a compra. 
  • Cuando los seguidores triplican el número de seguidos, puedes estar ante el “síndrome del gurú”. Máxime si no es una cuenta medio abandonada precisamente.
  • No vale con solo compartir enlaces o hacer RT’s. El verdadero experto aporta algo a la comunidad. La creación de contenido es esencial ya sea en 140 caracteres o en su infinita voluntad frente al teclado.
  • Desconfía del que desconfía de todo el mundo. Un TL repleto de acritud, reproches o insultos denota una personalidad conflictiva.
  • Desconfía del que solo sigue a los mas influyentes pues no le interesa el valor humano sino los números.
  • Por último también existen aquellos que promueven la forma rápida de conseguir unos resultados que deberían tardar en llegar más de que lo que ellos dicen haber tardado. Estos se ven en el ámbito del Marketing Online más que en el de los Social Media y los reconocerás porque detrás de la agresividad con la que machacan una estrategia no hay nada mas.

Seamos cautos a la hora de dejarnos influenciar y pensemos. Estamos ante el fenómeno de las redes sociales, relativamente nuevo, demasiado como para que existan tantos “expertos”.

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