Muchas veces nos preguntamos si es necesario seguir registrándonos en las numerosas redes sociales que van saliendo continuamente. A mi parecer sí, siempre y cuando te aporte un valor diferencial que no te diese la anterior.

Es lo que ocurre con las redes que tienen una temática en especial, por ejemplo y en nuestro caso, con las redes profesionales.

 ¿Por qué sacarse una cuenta en otra red si ya uso Linkedin? Porque LinkedIn no es Viadeo, así de simple.

LinkedIn es una red demasiado global como para controlar a sus millones de usuarios en todo el mundo. Sus creadores se han encargado de crear un único modelo de reclutación, intuyendo que todos los países y todas las culturas se rigen por el mismo patrón.

Y es cuando entra en escena Viadeo que se pregunta ¿por qué iba a buscar trabajo de la misma forma una persona en Sevilla que en Bloemfontein?

Y esta es la primera de las diferencias que nos regala Viadeo respecto a LinkedIn, la pérdida de la globalización profesional para convertirlo en algo más local.

Viadeo se empapa de las culturas y moldea su modelo según lo que en cada país se requiera. Un ejemplo de ello, es la facilidad que da, en países donde la banda ancha no es tan ancha, de poder hacer uso de los mensajes de texto, los olvidados SMS. Y es que la cuestión es darle facilidades al usuario. Lo que parece una nimiedad es en realidad ese valor diferencial al que hacíamos alusión.

Además, disponemos de sede en España de Viadeo, lo que les acerca aún más con el usuario. La posibilidad de tener una atención al cliente cercana es un punto a favor de la aspirante al trono de las redes profesionales.

El crecimiento de Viadeo es evidente. Cierto es que aún está lejos de los más de 175 millones de usuarios que tienen un perfil en Linkedin, pero los más de 50 millones que dice el propio Viadeo que usan su red, le convierten en una opción a seguir.

Esta enorme cantidad de usuarios de LinkedIn da un fuerte impulso a su usabilidad ya que da muchas facilidades tanto a buscadores de empleo como a los buscadores de talento. Los unos encontrándose con un sinfín de empresas a los que mandar su solicitud de empleo y los otros, sedientos de nuevos reclutados a los que incorporar a sus filas.

Cada vez se hace más necesario destacar ante el resto por lo que la presencia en ambas redes es fundamental.

Respecto a su facilidad de uso, Viadeo se nos antoja más ameno que su competidor ya que el perfil de LinkedIn es en una sola página lo que lo convierte en algo más tedioso al tener que subir y bajar para ver al completo nuestros datos.

Por el contrario, Viadeo nos regala un perfil en forma de fichas que hace su visibilidad más agradable. Tenemos que tirar de ratón para ver todo el perfil de arriba a abajo, sí, pero aún así es más agradable.

En las sincronizaciones empatan la contienda, cada uno en un ámbito. La conexión de LinkedIn con Twitter es igual de efectiva que la sincronización de Viadeo con las numerosas aplicaciones y vídeos.

La igualdad se vuelve máxima a la hora de tratar de contactar con algún nuevo usuario, ya que ambas te “exigen” tener algún tipo de vínculo con esa persona, ya sea estudiantil, laboral o familiar.

Sin embargo Viadeo, te da una opción más, y es que si no conoces a la persona puedes unirla a tu red, previa petición, aún sin tener ningún tipo de parentesco. Lo que vuelve a parecer una banalidad puede que no lo sea tanto si tenemos en cuenta que de esa manera podemos abrir aún más nuestras posibilidades de contactar con más profesionales.

En definitiva, mi recomendación es tener un perfil en ambas redes.

Viadeo LinkedIn.

LinkedInViadeo.

Probar, usar y a buscar buenas relaciones profesionales. Y tú, ¿qué opinas?

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