Era una noticia que se hacía esperar. Los blogs temáticos estaban llenos de obituarios adelantados para cuando llegara el momento. El luto se huele en la red. Señores, lo lamentamos, Messenger, nos ha dejado para siempre.

Porque, hablamos de Messenger y hablamos de la primera red social que hemos conocido. Un modo de comunicación 2.0 en un mundo que, por aquellos tiempos en que fue creado, el 1.0 era su firma de presentación. Porque hablamos de Messenger y hablamos de horas conectados para hablar con nuestro amigo que emigró a Nueva Zelanda, con la chica que te presentaron un viernes o con nuestros compañeros de trabajo. Messenger, abrió el camino que él mismo se ha cerrado.

Microsoft creó este software allá por el 1999 y se convirtió en el icono de la comunicación online permitiendo a sus usuarios tener intercambio de palabras en tiempo real, dando posibilidades de compartir, con tu interlocutor, cualquier tipo de archivo que tuvieses en tu computadora. Era magnífico poder pasar a tu jefe el informe que no podrías entregar presencialmente al día siguiente, o enviar las ofertas o promociones de tu marca favorita.

¿Por qué ha muerto Messenger?

Cuesta entender como una multinacional, del nivel de Microsoft, ejemplo en muchas ocasiones de la innovación, no haya conseguido adaptarse a los nuevos tiempos. Atrás quedaron las noches en vela delante del ordenador de sobremesa.

Los usuarios de hoy utilizan nuevos dispositivos para conectarse desde cualquier parte y, posiblemente, los chicos de Microsoft, no hayan hecho lo suficiente para su uso móvil.

La llegada de las actuales redes sociales terminaron por lograr, con su piedra, la caída del Goliat de la comunicación 2.0, el padre de las redes sociales. Y es que estas sí han ido de la mano de la actualidad y han realizado esfuerzos para renovarse y no morir como su progenitor.

Es normal ver en redes, como Facebook o Google+, la comunicación con tus conocidos a modo de chat, realizando las funciones que hacía Messenger. Por lo tanto, es lógico que el usuario termine destronando al rey de comienzos del siglo XXI, que ha terminado por abdicar en favor de sus continuadores.

A rey muerto, ¿rey puesto?

La revolución del usuario ha sido grande. Dejaron de confiar en Messenger buscando nuevas formas de comunicación real. Pero Microsoft no termina de ceder el trono. Hace unos meses anunció que se hacían cargo de la compañía Skype, previo pago de unos 8000 millones de dólares, intentando dar continuidad a lo logrado a final de los 90.

Se unen pues, a un ave que ya volaba sola y que contaba con 300 millones de usuarios activos al mes y con más de 2000 millones de minutos de llamadas al día. Ahora que Microsoft ha comprado Skype y que sus usuarios migraron como pájaros en invierno ¿logrará este ave resurgir de sus cenizas?

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