La moda nos lleva atados de pies y manos y el mundo se ha vuelto cada vez más esnobista. Salen a la luz tendencias nuevas que crecen con tanta fuerza que hacen obligado seguir la senda. Una de las modas más actuales es la de la creación de una marca. Si necesitas venderte ya puedes empezar a crear la tuya propia.

Para acercarnos aún más al esnobismo más puro, usaremos la palabra “Branding” para referirnos al proceso de construcción de nuestra marca. Dentro de este branding se incluyen todos y cada uno de los caracteres directos o indirectos que rodean a nuestro nombre, que identificará a la marca creada.

Este Personal Branding tiene como objetivo diferenciarnos del resto, como el resto de las marcas comerciales, con el fin de tener mayor acceso con relaciones personales y profesionales que ayuden a nuestro éxito. Se trata, pues, de potenciar aquellos puntos fuertes que los demás ven en nosotros y que esta percepción sea duradera en el tiempo y que pueda efectuar un beneficio en las terceras personas.

El Personal Branding 2.0

En un mundo donde las relaciones online, tanto a nivel personal como profesional, alcanzan límites similares a los del mundo físico (a veces incluso mayores), potenciar esta marca de cara al usuario de la red es obligado. Las empresas de reclutamiento usan Internet para conocer quiénes son sus candidatos. Por ello es importante mantener estable nuestra reputación online. Linkedin, Facebook , Twitter y Google+, son algunos de los sitios donde más se vigila quiénes somos, qué hacemos y cómo lo hacemos.

Por tanto, tenemos que ser nuestros propios Community Managers para posicionar nuestra marca, que nos tengan en cuenta. Tenemos que ser líderes en el sector que elijamos para nuestra audiencia.

Somos los embajadores de nuestra propia marca personal y para ello se precisa de mucho trabajo.

Al igual que en la empresa comercial, las redes sociales y el blog son herramientas fundamentales de autopromoción. Como sabemos, son los mejores canales para dar visibilidad a nuestra marca personal. Por un lado, el blog puede ser el lugar donde fortalecer nuestro conocimiento en ese sector en el que pretendemos sobresalir. De su mano las redes sociales, fieles amigas en las que compartir lo escrito en el blog. Si somos capaces de lograr un equilibrio entre ambos canales habremos hecho bien una gran parte del camino.

Estudia tu audiencia

Es importante saber qué es lo que quieren saber aquellas personas que, leyendo tu blog, están haciendo más fuerte tu marca. Adaptarte a sus preferencias, contestar a sus comentarios y preguntas. Observa cuáles son las entradas más leídas o qué tipo de contenido prefieren. Observa y lleva esto al límite siempre y cuando no se salga de la línea marcada en tu estrategia de Personal Branding. Esto logrará fidelidad y aumentará las posibilidades de que tu contenido sea compartido.

Por último recordar que no es fácil. La construcción de una marca personal que sea fuerte, perenne y fija precisa de un trabajo duro en todos los aspectos. Los resultados pueden tardar en llegar pero haber sembrado la semilla del éxito es el primer paso para alcanzarlo. Aprovechemos el poder del universo 2.0 para dejar impreso en las demás pantallas una huella imborrable, también fuerte, también perenne, también fija, y que tire de nosotros a nivel profesional.

Aquí la huella no nos hace culpables de ningún delito sino cómplices de nuestro propio éxito.

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